
El informe D2.2 de EYES no solo identifica necesidades de formación; también describe los obstáculos que encuentran las personas participantes al organizar o tomar parte en intercambios virtuales. Entender esos retos es clave para diseñar un proyecto realista.
Según el informe, el reto más citado es la baja implicación de las personas jóvenes (87 personas), seguido del acceso limitado a la tecnología y a internet (75 personas). También se mencionan las barreras idiomáticas y los malentendidos interculturales, la falta de tiempo y de apoyo institucional y la preparación técnica o pedagógica insuficiente. El resumen ejecutivo resume los desafíos como baja implicación, acceso débil a la tecnología, obstáculos lingüísticos y apoyo insuficiente.
Para superarlos, el informe propone ofrecer plataformas adaptadas a móviles y a conexiones de poco ancho de banda, con apoyo multilingüe y opciones de traducción. Recomienda, además, diseñar sesiones participativas y lideradas por jóvenes, facilitar el acceso a dispositivos asequibles y a una mejor conexión, y colaborar con escuelas y grupos locales para obtener apoyo.

Entre las recomendaciones del resumen figuran usar dinámicas de energización y tareas con roles para aumentar la implicación, formar a los profesionales en facilitación virtual, gestión de conflictos y del tiempo, habilidades interculturales, salud mental y participación de las familias, y construir comunidad y no solo contenidos mediante debates, perfiles y comentarios entre pares.
El documento concluye que los enfoques inclusivos refuerzan la implicación y el compromiso, que hay que atender los déficits digitales, que es importante implicar a las familias y a la sociedad civil y que las personas educadoras auténticas y bien preparadas generan mayor impacto. Estas conclusiones orientaron la preparación de la plataforma y de los cursos de formación de formadores.
Fuente documental: informe D2.2 de la encuesta y el grupo focal de EYES (abril–mayo de 2025).

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