Cortar troncos, levantar piedras, tirar de una cuerda o recoger mazorcas a la carrera. El herri kirolak nació del trabajo en el caserío y en el mar, y hoy es uno de los patrimonios deportivos más reconocidos de Europa. En I-PLAY queremos que ese reconocimiento llegue también al aula, al club y al centro juvenil.
En resumen
- El herri kirolak nace del trabajo en el caserío y en el mar.
- El Decreto 137/2016 del Gobierno Vasco reconoce 18 modalidades oficiales.
- No hay módulo escolar obligatorio ni inscripción en la UNESCO.
- Lokotxak, la recogida de mazorcas, es el herri kirolak de la biblioteca I-PLAY.
Del caserío a la plaza
Las modalidades del herri kirolak tienen un origen muy concreto: las tareas físicas de la vida rural y marinera vasca. Lo que durante generaciones fue trabajo —cortar leña, mover piedras, transportar cargas, remar— se convirtió en desafío, en apuesta entre vecinos y, finalmente, en deporte.
Hoy hablamos de disciplinas como la aizkolaritza (corte de troncos con hacha), la harrijasotzea (levantamiento de piedra), la sokatira (tiro de cuerda) o las estropadak (regatas de traineras). Todas comparten un rasgo: se aprenden mirando, probando y compartiendo, casi siempre de una generación a la siguiente.
Y siguen muy presentes. Las fiestas de prácticamente cualquier municipio vasco incluyen alguna exhibición o competición, y la televisión pública vasca, EiTB, las retransmite en directo.
Un deporte reconocido por ley
A diferencia de lo que ocurre con muchos juegos tradicionales europeos, el herri kirolak no vive en un vacío institucional. El Decreto 137/2016 del Gobierno Vasco reconoce oficialmente 18 modalidades como deporte, y existe una estructura federativa propia: la Euskadiko Herri Kirol Federakundea, con federaciones territoriales en Bizkaia, Gipuzkoa y Araba. Navarra cuenta con su propia Federación Navarra de Herri Kirolak.
Ese reconocimiento es una fortaleza enorme. Pero nuestro informe del Estado del Arte (D2.1, marzo de 2026) señaló también sus límites:
- No hay un módulo obligatorio de herri kirolak en la escuela. La normativa curricular estatal (LOMLOE, Real Decreto 157/2022) menciona la cultura motriz tradicional en educación física, pero no concreta contenidos ni horas.
- La transmisión sigue siendo oral y comunitaria. No existe un recurso estructurado de aprendizaje en línea para enseñar estas disciplinas.
- No figura en las listas de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Ni el herri kirolak ni la pelota vasca están inscritos, según la revisión de 2025.
El herri kirolak tiene federación, competición y prestigio social. Lo que le falta es una puerta de entrada estable al sistema educativo.
Lokotxak: el herri kirolak que cabe en cualquier patio
Para la biblioteca de juegos de I-PLAY elegimos una disciplina que cualquiera puede probar sin material especializado: lokotxak, la recogida de mazorcas.
Se colocan 25 mazorcas en línea recta, separadas 1,25 metros entre sí, con un cesto en uno de los extremos. Quien participa corre a por la mazorca más cercana, la deposita en el cesto y vuelve a por la siguiente, hasta recogerlas todas. Su origen está en la recolección del maíz en los caseríos, y su intensidad física es media: activa, exigente, pero accesible.
Lokotxak tiene además una ventaja pedagógica: se adapta con facilidad. Se pueden acortar las distancias, sustituir la carrera por relevos en equipo, usar objetos de distinto peso o convertir la prueba en un juego cooperativo en el que el grupo entero suma contra el reloj. Son exactamente las adaptaciones que recoge nuestra ficha de juego.
Junto a lokotxak, ABARKA ha documentado otros tres juegos populares de nuestro territorio —la carrera de caracoles, la rana y el juego de la pesca—, que completan la aportación española a las 12 fichas del proyecto.
Por qué importa para la inclusión
El herri kirolak suele asociarse a la fuerza y a la competición masculina. Precisamente por eso nos interesa: si sabemos adaptar sus pruebas para que jueguen chicas y chicos, personas con discapacidad o personas recién llegadas que nunca han visto una exhibición, estaremos demostrando que el patrimonio no excluye por definición.
Además, es una forma de bienvenida. Para una persona migrante, aprender lokotxak o probar la sokatira en las fiestas del pueblo es aprender algo del lugar en el que vive, y hacerlo jugando, no escuchando una explicación.
Lo que viene
El informe D2.1 apunta una oportunidad a largo plazo: los materiales y las recomendaciones de política que produzca I-PLAY pueden apoyar futuros esfuerzos para que el herri kirolak obtenga el reconocimiento internacional que todavía no tiene. Mientras tanto, el trabajo es más inmediato: que las y los educadores sepan enseñarlo y que los patios vuelvan a llenarse de mazorcas.
Consulta la ficha de lokotxak y el resto de juegos en la biblioteca de i-play.abarka.org y cuéntanos cómo lo has adaptado con tu grupo.
Juega, aprende y comparte con I-PLAY
Fichas de juegos, formación y novedades del proyecto en abierto, en cuatro idiomas.

ABARKA ONGD (España, coordinación) · Biga Gelişim Spor Kulübü (Türkiye) · Stowarzyszenie SEDA (Polonia)

Cofinanciado por la Unión Europea. Las opiniones y puntos de vista expresados son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea ni los de la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (EACEA). Ni la Unión Europea ni la EACEA pueden ser considerados responsables de ellos. Proyecto Erasmus+ Sport nº 101244092.

