
Las cifras dicen cuánto se duerme; las conversaciones explican por qué. Entre finales de abril y mayo de 2026, los tres socios de SereniSleep escucharon de viva voz a personas adultas, educadoras y profesionales en España, Bulgaria y Serbia. Tres formatos distintos, tres contextos culturales y una conclusión sorprendentemente común: la gente sabe que el sueño importa, pero la vida no le deja aplicarlo.
🌙 Puntos clave
- Los grupos focales (actividad A2.3) completaron la fase de investigación del proyecto, junto al estudio documental y las encuestas a 133 personas [1].
- España (6 participantes, presencial), Bulgaria (5 entrevistas en profundidad y una sesión grupal) y Serbia (10 participantes, en línea) [1][2].
- En los tres países apareció la misma brecha: no falta información, falta aplicación [1].
- Cada grupo aportó además una lección propia: dormir no es descansar; provocar en lugar de sermonear; y las pantallas nocturnas como tiempo personal recuperado.
6
participantes en el grupo focal de Donostia-San Sebastián [1]
5
entrevistas en profundidad en Bulgaria, más una sesión grupal [1]
10
personas adultas en el grupo focal en línea de Serbia [1]
🔎 Por qué escuchar después de encuestar
Las encuestas de SereniSleep ya habían dibujado el mapa: la mayoría de las personas adultas en formación encuestadas duerme menos de siete horas y la calidad media del sueño es baja [2]. Pero un porcentaje no explica qué hay detrás de una noche corta. Para eso hacían falta conversaciones. Por eso el proyecto previó, dentro de su actividad A2 «Estado del Arte – Realidades Nacionales», encuestas y grupos focales con personas educadoras y aprendices para identificar retos y soluciones [3].
Cada socio eligió el formato que mejor encajaba con su contexto: una sesión presencial mixta en España, entrevistas individuales completadas con una sesión de grupo en Bulgaria y un encuentro en línea en Serbia [1]. Todas las aportaciones se han tratado de forma anónima.
🇪🇸 España: dormir no es lo mismo que descansar
El 30 de abril de 2026, ABARKA ONGD reunió en Donostia-San Sebastián a seis mujeres adultas durante unos 75 minutos: tres aprendices de un programa formativo de la entidad y tres profesionales que coordinan y facilitan formación de personas adultas [1]. Sentar a ambas partes en la misma mesa fue deliberado: permitió contrastar en tiempo real la experiencia vivida y la mirada profesional.
La conversación desembocó enseguida en una distinción que nadie había previsto: dormir y descansar no son lo mismo. Se puede dormir y despertar sin haberse recuperado. Lo que pedían no eran más horas, sino un descanso reparador. Los obstáculos que nombraron eran estructurales: la maternidad y los cuidados, el horario laboral tardío, los ritmos profesionales y el duelo, realidades que quedan fuera del alcance de los consejos habituales de higiene del sueño [1].
Cinco de las seis participantes duermen siete horas o menos, y todas tenían estudios universitarios [1]. Ese dato desmonta la idea de que el problema sea de información o de nivel educativo. Su petición fue práctica: meditación, respiración e higiene del sueño orientadas al descanso. Y en cuanto al formato, preferían un encuentro presencial breve, acompañado de recursos digitales y seguimiento, antes que un curso solo en línea. Esa preferencia queda registrada para el diseño del curso.
«Una cosa es dormir y otra desconectar y descansar.»
Participante del grupo focal de España (A2.3, SereniSleep)
🇧🇬 Bulgaria: provócame, no me sermonees
Entre abril y mayo de 2026, MOGA ZNAM TVORIA tomó un camino metodológico distinto: cinco entrevistas individuales en profundidad, a las que después sumó una sesión de grupo con personas mayores, pensionistas y educadoras [1]. Las conversaciones uno a uno favorecen una mayor apertura y reducen la tentación de dar respuestas «correctas» sobre la propia salud. Las personas entrevistadas eran mujeres con perfiles diversos del ámbito de la educación de adultos, incluida una mirada sanitaria.
El hallazgo central coincidió con el español: se sabe que el sueño importa, pero no se consigue actuar en consecuencia. A ello se sumaron dos presiones muy específicas: una cultura de sobretrabajo, con varios empleos y jornadas largas que se prolongan incluso en la jubilación, y la ausencia de cualquier marco sistémico de educación sobre el sueño [1]. La sesión grupal añadió otros factores: conflictos y heridas emocionales, ansiedad por deudas y préstamos, y ansiedad alimentada por las noticias. Y apareció una estrategia de afrontamiento por la que nadie había preguntado: el humor.
La lección más clara no fue un tema, sino un tono. Las participantes querían que se les provocara a pensar sobre el sueño, no que se les diera una charla, con formatos breves, prácticos y motivadores, e incluso propuestas de aula invertida y gamificación [1]. Además, la sesión grupal demostró que el debate entre iguales genera más riqueza que la conversación individual: el aprendizaje entre pares debe ser central en la plataforma.
🇷🇸 Serbia: la hora que se le roba a la noche
El 9 de mayo de 2026, Kreativna stanica / Creative Station reunió en línea a diez personas adultas (trabajadoras, educadoras, madres y padres, aprendices y profesionales) en una conversación mixta en serbio [1].
Fue la sesión más incómoda de toda la investigación, porque empezó con una confesión: varias personas reconocieron que sacrifican el sueño a sabiendas, quedándose despiertas pasada la medianoche con la televisión, vídeos, lecturas o mensajes, para recuperar el tiempo personal que el día no les dio. No es desconocimiento; es un intercambio.
El grupo también matizó el papel de la tecnología: para algunas personas, las pantallas son relajación, compañía de fondo o un ritual de transición antes de dormir. La consecuencia para SereniSleep es directa: un curso que presente la tecnología solo como enemiga perderá a su público [1]. Y compartieron lo que ya les funciona: acostarse antes, reducir la cafeína tardía, infusiones, respiración, rituales nocturnos, menos ruidos intrusivos y una rutina matinal estable.
🧩 Lo que une a los tres países
- La brecha entre saber y hacer. En los tres grupos, las personas sabían qué conviene hacer; lo difícil era aplicarlo en vidas con cuidados, turnos y estrés [1].
- El sueño como asunto personal y social. Se describió ligado al ánimo, la concentración, la productividad y la capacidad de funcionar al día siguiente.
- Una demanda práctica. Herramientas concretas para conciliar el sueño, recuperarse de una mala noche y gestionar el estrés, sin tono moralizante.
- El valor del grupo. Aprender con otras personas, no solo en solitario, aparece como condición para que el cambio se sostenga.
🚀 Próximos pasos
- Consolidar los informes nacionales de los grupos focales con el estudio documental y las encuestas en el informe A2 «Estado del Arte».
- Traducir estos hallazgos en criterios de diseño para los diez módulos de formación: descanso reparador, tono provocador y no moralizante, y un enfoque realista de las pantallas.
- Seguir compartiendo en esta web los avances del proyecto y lo que aprendemos por el camino.
📚 Fuentes
- Informes nacionales de grupos focales A2.3 del proyecto SereniSleep: España (Donostia-San Sebastián, 30 de abril de 2026), Bulgaria (entrevistas y sesión grupal, abril–mayo de 2026) y Serbia (sesión en línea, 9 de mayo de 2026). MOGA ZNAM TVORIA, ABARKA ONGD y Kreativna stanica / Creative Station.
- Informe de encuestas A2.2 del proyecto SereniSleep (2026), n = 133 (40 personas educadoras y 93 aprendices).
- Descripción del proyecto SereniSleep – Unlocking Deep Rest for a Healthier Tomorrow, Erasmus+ KA210-ADU (2025).
SereniSleep – Unlocking Deep Rest for a Healthier Tomorrow (2025-1-BG01-KA210-ADU-000352792) es una asociación a pequeña escala Erasmus+ en educación de personas adultas entre MOGA ZNAM TVORIA (Bulgaria), Kreativna stanica / Creative Station (Serbia) y ABARKA ONGD (España). Financiado por la Unión Europea. Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a su(s) autor(es) y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea ni los del Centro de Desarrollo de Recursos Humanos (HRDC), Agencia Nacional Erasmus+ de Bulgaria. Ni la Unión Europea ni la autoridad otorgante pueden ser considerados responsables de ellos.


