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Cuatro retos que cambian la forma de aprender en el sector alimentario

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Mermeladas ecológicas, Odoo, bagazo de cerveza y lácteos internacionales: así se diseñan situaciones-problema con impacto social

🎯 El reto no es una excusa. Es el corazón del aprendizaje. En el modelo ETHAZI, aprender significa resolver problemas reales en equipo, con tiempo, con recursos limitados y con la exigencia de tomar decisiones. Diseñar buenos retos no es una tarea menor: un reto mal construido aburre, un reto demasiado abierto desborda, un reto poco realista produce estudiantes escépticos. Por eso, ETHAZI4FOOD dedicó una parte sustancial de su trabajo a diseñar cuatro retos específicos para la formación profesional del sector alimentario.

🌍 Los cuatro retos en una línea. Los retos diseñados por el consorcio son: (1) Organic and Local Food, que combina economía circular y consumo de productos locales a través de la elaboración de mermeladas con frutas descartadas por una cooperativa hortofrutícola; (2) Odoo in the Food Industry, que introduce a estudiantes en la gestión empresarial digital mediante la implementación de un ERP en una empresa del sector cárnico; (3) Circular Economy and Project Management (Brewer’s Grains), que aborda la valorización del bagazo de cerveza como materia prima para productos alimentarios; y (4) Internationalization and New Markets, que combina producción láctea con marketing internacional.

💡 Reto 1 — Organic and Local Food. Parte de una situación concreta y profesionalmente reconocible: una cooperativa local dispone de frutas y verduras descartadas por motivos estéticos, y necesita darles una segunda vida. El alumnado trabaja la regulación de producción ecológica, el diseño de recetas plant-based, los tratamientos térmicos para conservar sin aditivos innecesarios y la determinación del contenido de azúcares. Para ABARKA, este reto tiene una doble relevancia: promueve la economía circular territorial y permite introducir a participantes sin trayectoria académica previa —por ejemplo, personas migrantes— en un tipo de aprendizaje aplicado que construye autoestima y empleabilidad.

Reto 2 — Odoo in the Food Industry. Este reto lleva la digitalización al aula. El alumnado simula la configuración y puesta en marcha de un ERP Odoo en una empresa del sector cárnico. Gestiona la recepción de materia prima, el control de stock, las órdenes de producción y la trazabilidad del producto terminado. Es un reto especialmente útil para quienes quieren desarrollar perfiles híbridos entre lo técnico-alimentario y lo digital, y conecta con una demanda que la Cutting-Edge Review del propio proyecto identificó como clara: las empresas europeas del sector alimentario necesitan profesionales que sepan usar herramientas de gestión digital, no solo operar maquinaria.

Reto 3 — Circular Economy and Project Management (Brewer’s Grains). Aquí el protagonista es el bagazo de cerveza, un subproducto que las fábricas tratan muchas veces como residuo. El alumnado diseña un proyecto tecnológico para secarlo y desactivarlo microbiológicamente, y luego utilizar ese bagazo como ingrediente para productos de alto valor añadido: panes funcionales, barritas energéticas, snacks proteicos. Además de las competencias técnicas, el reto exige gestión de proyectos, cálculo de costes y análisis de viabilidad. Y plantea, de manera explícita, una adaptación inclusiva: quienes, por motivos religiosos o de salud, no puedan trabajar con subproductos de la industria cervecera, pueden sustituirlos por cáscaras de fruta, borra de café u otros residuos agroalimentarios.

Reto 4 — Internationalization and New Markets. El cuarto reto combina producción láctea con marketing internacional. El alumnado desarrolla un nuevo producto lácteo pensado para un mercado exterior, analiza la regulación europea y la del país destino, diseña una campaña digital de lanzamiento y presenta todos los materiales en inglés. Es un reto particularmente útil para estudiantes interesados en la dimensión exportadora del sector y en el marketing digital, y conecta con la realidad económica vasca e italiana, donde la industria láctea tiene una presencia histórica significativa.

Retos con mirada inclusiva. Cada uno de los cuatro retos se acompaña de adaptaciones inclusivas documentadas en las guías del proyecto. Estudiantes con discapacidad visual pueden concentrarse en análisis microbiológico y documentación en el Reto 3; estudiantes con baja literacidad digital pueden iniciar gradualmente la gestión del ERP en el Reto 2; participantes migrantes con dominio limitado del idioma del país reciben materiales bilingües y tutorización por pares en el Reto 4; jóvenes madres sin disponibilidad nocturna pueden asumir roles de investigación y análisis de datos desde casa. Para ABARKA, esta dimensión no es un complemento: es la razón por la que la organización lidera la línea de trabajo de inclusión dentro del proyecto.

🚀 De retos aislados a una filosofía. Los cuatro retos no se han diseñado para ser dictados en serie. Son piezas combinables que cada centro, cada cooperativa o cada ONG puede activar en función de su contexto. Una organización que trabaja con mujeres migrantes en cocina tradicional puede priorizar el Reto 1. Un centro de FP agroalimentaria interesado en digitalización puede empezar por el Reto 2. Una cooperativa turca que quiera abrir mercado europeo encontrará en el Reto 4 un acelerador concreto. Lo importante es que en cada uno de los cuatro retos se mantiene la arquitectura ETHAZI: equipos de cuatro a seis personas con roles rotativos, tiempos acotados, evaluación auténtica y conexión con el tejido empresarial.

Nuestro valor añadido como ONG. La aportación de ABARKA al diseño de los retos se sitúa en tres planos. Primero, la dimensión social: asegurar que cada reto se formule con roles accesibles a personas con trayectorias diversas. Segundo, la dimensión narrativa: convertir cada reto en una historia motivadora, con personajes, conflicto y propósito. Tercero, la dimensión multilingüe: coordinar que las versiones en castellano, italiano y turco respeten la misma intención pedagógica y el mismo nivel de exigencia.

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