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Motivación y retroalimentación en el aprendizaje gamificado

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La retroalimentación ayuda a las personas que aprenden a entender su progreso y a decidir qué hacer a continuación. En el aprendizaje gamificado, la retroalimentación adquiere una importancia especial, porque elementos del juego como los puntos, las insignias y las barras de progreso son en sí mismos formas de retroalimentación. Bien usados, animan a perseverar. Mal usados, pueden desanimar a quienes sienten que se quedan atrás. Seniors ZONE busca una retroalimentación que reconozca el esfuerzo y el aprendizaje, en lugar de la rapidez o la competición.

Cómo es una buena retroalimentación

La retroalimentación eficaz es alentadora, concreta y oportuna. Explica a la persona lo que ha hecho bien, lo que podría intentar a continuación y cómo se relaciona con sus objetivos. Una insignia por completar un reto motiva cuando está ligada a algo que la persona ha logrado de verdad. Un mensaje vago del tipo «muy bien» es menos útil, porque no muestra qué se ha conseguido.

Sesión de baile en Oiartzun (oct 2023)
Sesión de baile en Oiartzun (oct 2023)

El riesgo de la competición

Las clasificaciones pueden animar a algunas personas, pero también hacer que otras se sientan expuestas. Las personas mayores pueden trabajar a ritmos distintos por muchas razones, como la salud, la confianza o la experiencia previa con la tecnología. Una clasificación que coloca a quienes avanzan más despacio en los últimos puestos puede dañar la motivación. Seniors ZONE prefiere, por tanto, indicadores de progreso personal y logros de equipo, que permiten ver el crecimiento sin comparaciones.

Una motivación que dura

Las recompensas a corto plazo pueden iniciar un hábito, pero la motivación duradera surge del disfrute, la relevancia y la sensación de competencia. Una actividad gamificada que resulta significativa para la persona, que ofrece un reto manejable y que reconoce el progreso tiene más probabilidades de continuar. Las personas formadoras pueden ayudar vinculando las actividades con los intereses y objetivos de las participantes.

Diseñar la retroalimentación junto con las participantes

Las participantes pueden ayudar a decidir qué tipo de retroalimentación les resulta útil. Algunas prefieren una barra de progreso visual, otras un comentario escrito o una breve conversación con la persona formadora. Preguntar directamente por sus preferencias muestra respeto y mejora el diseño de la actividad.

Mantener el equilibrio

La retroalimentación debe apoyar el aprendizaje, no sustituirlo. Demasiadas notificaciones o recompensas pueden distraer a las personas de la propia tarea. Seniors ZONE anima a las personas formadoras a usar la retroalimentación con moderación y criterio, para que siga siendo una señal significativa y no un ruido de fondo.

Una cultura de apoyo

En última instancia, la sensación que genera la retroalimentación importa tanto como su contenido. Cuando las personas se sienten respetadas y apoyadas, están más dispuestas a arriesgar y a seguir adelante tras un tropiezo. La gamificación, usada con cuidado, puede ayudar a construir esta cultura de ánimo.

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