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La Revolución del Turismo Lento: Por Qué las Rutas Ciclistas del País Vasco, Bulgaria y Noruega Importan para el Planeta

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Por ABARKA ONGD — Proyecto GreenStride | Erasmus+ Deporte KA2 | Proyecto N.º 101182698 España · Bulgaria · Noruega | 2025–2026

Cofinanciado por la Unión Europea


Introducción: El Turismo que Manda el Mundo al Revés

El turismo moderno es una de las mayores contradicciones de nuestro tiempo. Prometemos escapar del estrés cotidiano volando a miles de kilómetros de distancia — y en ese vuelo emitimos más CO₂ que en semanas enteras de vida ordinaria. Nos enamoramos de un paisaje y contribuimos a su destrucción con nuestra presencia masiva. Buscamos lo auténtico y lo sustituimos por su copia turística.

El turismo lento — y su expresión más local, el turismo Km0 — es una respuesta a esta contradicción. No una respuesta perfecta, ni una solución definitiva, pero sí una alternativa coherente: viajar más despacio, más cerca, con más atención y menos impacto. Descubrir que lo extraordinario a menudo está a pocos kilómetros de casa, que el camino importa tanto como el destino, y que la bicicleta — ese vehículo silencioso, sin motor y sin fronteras — es quizás el instrumento de viaje más honesto que hemos inventado.

GreenStride fue, entre otras cosas, un experimento en turismo Km0. Sus rutas ciclistas en el País Vasco, los fiordos noruegos y los Balcanes búlgaros no son simplemente itinerarios deportivos — son propuestas de otro modo de moverse por el mundo, de relacionarse con el territorio y de construir una economía turística que pueda sostenerse más allá del próximo verano.

Este artículo examina la evidencia sobre el impacto ambiental, social y económico del turismo lento y el cicloturismo, y sitúa las contribuciones específicas de GreenStride dentro de este panorama más amplio.


Parte I: El Turismo Convencional y Sus Costes Ambientales

Cuánto Pesa un Vuelo de Dos Horas

El turismo representa entre el 8% y el 11% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según estimaciones publicadas en Nature Climate Change (Lenzen et al., 2018). De esas emisiones, el transporte aéreo es el mayor contribuyente individual — y el de mayor crecimiento antes de la pandemia de COVID-19.

Más allá de las emisiones de carbono, el turismo masivo tiene costes ambientales que incluyen la sobreexplotación de recursos hídricos, la degradación de ecosistemas costeros y montañosos, la generación de residuos, la presión sobre la biodiversidad local y la homogeneización de los paisajes culturales. Destinos como Barcelona, Venecia, Dubrovnik o Santorini ofrecen advertencias gráficas de lo que ocurre cuando el turismo crece más rápido que la capacidad de los territorios para absorberlo.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) lleva años llamando a una transición hacia modelos de turismo más sostenibles — y la pandemia de COVID-19, al parar en seco los flujos turísticos globales, proporcionó una oportunidad inesperada de repensar para qué queremos el turismo y a quién debe beneficiar (UNWTO, 2020).

El cicloturismo, en este contexto, no es una moda marginal. Es una de las alternativas más coherentes con los principios de sostenibilidad turística: bajo impacto ambiental, integración con el entorno local, gasto distribuido en pequeños negocios locales y velocidad de desplazamiento que permite una experiencia genuina del territorio.


Parte II: El Cicloturismo en Europa — Un Sector en Auge

Los Números que Hacen Serio al Turismo en Bicicleta

El cicloturismo en Europa generó ingresos directos estimados en más de 9.000 millones de euros en 2019, antes de la pandemia, con más de 2.300 millones de viajes realizados en bicicleta con propósito turístico en el conjunto de la Unión Europea (European Cyclists’ Federation, 2020). Estos datos colocan al cicloturismo como uno de los segmentos de mayor crecimiento del sector turístico europeo.

El perfil económico del cicloturista es significativamente más favorable para las economías locales que el del turista convencional. Los cicloturistas tienden a alojarse en establecimientos pequeños y locales — casas rurales, albergues, pensiones —, a comer en restaurantes y bares del lugar, a comprar productos artesanales y locales, y a permanecer más días en cada destino. Su gasto diario, aunque variable según el tipo de viaje, se distribuye de manera más capilar en el territorio que el del turista que se aloja en un gran hotel de cadena internacional (European Cyclists’ Federation, 2020).

Para las economías rurales — que son precisamente las que atraviesan las rutas de GreenStride en el País Vasco, Noruega y Bulgaria —, esta distribución del gasto tiene un valor específico. Las rutas ciclistas pueden convertirse en vectores de desarrollo económico para aldeas y municipios pequeños que difícilmente pueden competir en el mercado del turismo masivo, pero que tienen una oferta genuina de paisaje, gastronomía, cultura y tranquilidad que resulta muy atractiva para el cicloturista.


Parte III: Las Rutas de GreenStride Como Activo de Desarrollo Territorial

Cada Kilómetro Mapeado Es Infrastructura

ABARKA ONGD diseñó y cartografió ocho rutas ciclistas en el País Vasco y Navarra, con una extensión total de entre 248 y 263 km, disponibles en la plataforma Wikiloc Premium en cinco idiomas — español, inglés, búlgaro, noruego y euskera (ABARKA ONGD, 2025a). Cada ruta fue diseñada con criterios específicos de accesibilidad, atractivo paisajístico, conexión con núcleos habitados y bajo impacto ambiental:

  • Ruta 1 (Donostia→Oiartzun→Arritxulo→Donostia, 48,5 km, nivel intermedio): Conecta la capital guipuzcoana con el valle de Oiartzun a través de caminos forestales, dando visibilidad a la riqueza natural del interior de Gipuzkoa.
  • Ruta 2 (Intxaurrondo→…→Zumaia, 43 km, costera): Recorre la costa guipuzcoana con sus flysch y acantilados, uno de los paisajes geológicos más singulares de Europa.
  • Ruta 7 y 8 (Irún↔Hendaya↔Hondarribia, 18–29 km, transfronterizas): Cruzan la frontera hispano-francesa, poniendo en valor el espacio transfronterizo del Bidasoa como destino cicloturístico de proximidad.

Del mismo modo, FURIM Institutt cartografió el Bucle Costero del Oslofjord (~200 km, 8 días) — una ruta de gran belleza paisajística por uno de los fiordos más accesibles de Noruega, con potencial turístico significativo en el creciente mercado del cicloturismo escandinavo. Y WalkTogether diseñó el Sendero de los Horizontes Verdes en Bulgaria (220 km, 8 días), que recorre la región histórica de Veliko Tarnovo y las estribaciones del Balcán — un territorio de extraordinaria riqueza natural y cultural que tiene aún un bajo posicionamiento en el mercado turístico europeo (GreenStride Consortium, 2025).

Las tres rutas son, en conjunto, un activo de desarrollo territorial disponible gratuitamente para las comunidades locales, los operadores turísticos y los viajeros individuales.


Parte IV: Los Talleres Ambientales — Educación para un Turismo Diferente

No Basta con Pedalear. Hay que Pensar lo que se Hace.

GreenStride no asumió que el ciclismo es sostenible por definición. La bicicleta tiene un impacto ambiental bajo, pero las personas que la usan pueden tener comportamientos más o menos respetuosos con el entorno. Por eso, el proyecto integró una serie de talleres específicamente orientados a la educación ambiental:

«Viaje Ecológico» (Eco-Friendly Travel, ABARKA): exploró los principios del turismo sostenible — elección del transporte, gestión de residuos, consumo de productos locales, respeto a la fauna y la flora, huella de carbono del viajero — y propuso herramientas prácticas para viajar con menor impacto.

«Viaje sin Residuos» (Waste-Free Journeys, FURIM): un taller práctico sobre gestión de residuos en contextos de viaje activo, incluyendo el uso de materiales reutilizables, la separación de residuos en entornos sin infraestructura fija y la aplicación del principio de «deja el lugar mejor de como lo encontraste».

«Desafío Eco-Ciclista» (Eco-Cycling Challenge, FURIM): una actividad gamificada que invitó a los participantes a medir y reducir su impacto ambiental durante los días de la LTTA, fomentando la competencia positiva en torno a la sostenibilidad.

«Limpieza Comunitaria» (Community Clean-Up, FURIM): una acción de intervención directa en el entorno, en la que los participantes recogieron residuos a lo largo de un tramo de ruta ciclista — convirtiendo el espacio ciclista en objeto de cuidado comunitario, no solo de uso recreativo.

**»Microplásticos» y «Upcycling» (WalkTogether): talleres que abordaron dos de los problemas ambientales más urgentes de nuestro tiempo — la contaminación por plásticos en entornos naturales y la cultura del usar y tirar — desde una perspectiva práctica y orientada a la acción (GreenStride Consortium, 2025).


Parte V: La Evidencia Científica sobre Turismo Sostenible y Comportamiento Ambiental

Cambiar de Medio de Transporte Puede Cambiar de Perspectiva

La investigación sobre turismo sostenible ha mostrado consistentemente que el tipo de experiencia turística que se tiene influye en las actitudes y comportamientos ambientales futuros del turista. Dolnicar et al. (2008), en un estudio sobre el comportamiento ambiental de los turistas, encontraron que los turistas que practican formas de turismo más inmersivas y activas — senderismo, cicloturismo, turismo de naturaleza — tienden a reportar mayores niveles de conciencia ambiental y mayor disposición a cambiar comportamientos cotidianos en sus lugares de residencia.

Este efecto de transferencia es especialmente significativo en jóvenes, cuyas actitudes ambientales están en formación y son más susceptibles de ser moldeadas por experiencias directas. Rickinson et al. (2004), en una revisión sistemática de la investigación sobre aprendizaje al aire libre, encontraron que las experiencias en entornos naturales tienen efectos duraderos sobre el conocimiento ambiental, las actitudes hacia la naturaleza y los comportamientos proambientales — especialmente cuando están acompañadas de reflexión guiada, como los talleres de GreenStride.

La hipótesis de que «salir al campo sensibiliza» no es ingenua — tiene respaldo empírico. Pero GreenStride fue más allá de simplemente exponer a los jóvenes a la naturaleza: les dio herramientas conceptuales y prácticas para entender qué está en juego y qué pueden hacer al respecto.


Parte VI: El Turismo Km0 y la Economía Local

Lo Más Cercano Puede Ser lo Más Valioso

Una de las ideas más potentes de GreenStride es la rehabilitación de lo próximo. En una cultura que asocia el valor del viaje con la distancia recorrida — y el prestigio social con los destinos más lejanos o exclusivos —, el turismo Km0 propone una inversión radical de valores: lo más cercano puede ser lo más valioso, lo más interesante, lo más sostenible y lo más transformador.

Las ocho rutas vascas de GreenStride demuestran esta proposición de manera concreta. El recorrido más corto — la Ruta 3, de 20 km entre Donostia, Pasaia, Rentería, Oiartzun e Irún — atraviesa paisajes de costa, ría, monte y ciudad que muchos residentes locales nunca han recorrido en bicicleta. La Ruta 7, transfronteriza entre Irún y Hendaya, convierte un trayecto cotidiano de transporte en una experiencia de descubrimiento cultural y paisajístico.

Esta es, precisamente, la lógica del turismo Km0: hacer que lo ordinario se convierta en extraordinario a través del cambio de velocidad, de perspectiva y de atención. Y al hacerlo, dirigir el gasto turístico hacia la economía local — los bares y restaurantes de los municipios que atraviesan las rutas, los alojamientos rurales de los valles, los pequeños negocios de reparación de bicicletas — en lugar de hacia cadenas globales o plataformas digitales que extraen valor del territorio sin devolver nada a él.


Conclusión: Pedalear Es un Acto Político

Elegir la bicicleta sobre el avión, el camino local sobre el resort internacional, el paisaje próximo sobre el destino de moda — son elecciones que, tomadas individualmente, parecen insignificantes. Pero a escala colectiva, representan una reorientación profunda de cómo nos relacionamos con el territorio, con el clima y con las comunidades locales que habitan los paisajes que queremos visitar.

GreenStride no va a salvar el planeta. Pero sí hace algo que las grandes conferencias climáticas a menudo no consiguen: convierte la sostenibilidad en una experiencia corporal, placentera y compartida. Enseña que la alternativa al turismo destructivo no es la renuncia al viaje, sino el descubrimiento de que moverse más despacio, más cerca y más conscientemente puede ser, sencillamente, más bonito.

Y eso —en tiempos en que el pesimismo ambiental es paralizante— no es un dato menor.


Un Llamado a la Acción

  • Descarga las rutas de GreenStride en Wikiloc y organiza una salida ciclista por tu entorno con amigos, familia o tu grupo juvenil.
  • Elige el tren o la bicicleta para tu próximo viaje corto y lleva un diario de lo que descubres que de otro modo no habrías visto.
  • Apoya la economía local durante tus rutas ciclistas: come en bares del pueblo, alójate en casas rurales, compra en mercados de proximidad.
  • Contacta con tu ayuntamiento para proponer la señalización y mejora de rutas ciclistas locales como infraestructura turística sostenible.

Referencias

ABARKA ONGD. (2025a). Informe de implementación de la LTTA de GreenStride: Actividad de Aprendizaje, Formación y Enseñanza, Oiartzun/País Vasco, 24 de junio – 3 de julio de 2025 (Proyecto N.º 101182698). Erasmus+ Deporte KA2 Asociación Colaborativa a Pequeña Escala.

ABARKA ONGD. (2026). Documentación de actividades locales y evento multiplicador de GreenStride: España, octubre 2025 – marzo 2026 (Proyecto N.º 101182698). Erasmus+ Deporte KA2 Asociación Colaborativa a Pequeña Escala.

Dolnicar, S., Crouch, G. I., & Long, P. (2008). Environment-friendly tourists: What do we really know about them? Journal of Sustainable Tourism, 16(2), 197–210. https://doi.org/10.2167/jost738.0

European Cyclists’ Federation. (2020). Cycling tourism and the economic impact of cycling in Europe. ECF. https://ecf.com/resources/publications

GreenStride Consortium. (2025). Manual de GreenStride 2/2: Talleres (EN/ES/BG/NO/EU). ABARKA ONGD, FURIM Institutt, WalkTogether.

Lenzen, M., Sun, Y.-Y., Faturay, F., Ting, Y.-P., Geschke, A., & Malik, A. (2018). The carbon footprint of global tourism. Nature Climate Change, 8(6), 522–528. https://doi.org/10.1038/s41558-018-0141-x

Rickinson, M., Dillon, J., Teamey, K., Morris, M., Choi, M. Y., Sanders, D., & Benefield, P. (2004). A review of research on outdoor learning. National Foundation for Educational Research and King’s College London.

UNWTO. (2020). Tourism and COVID-19: Unprecedented economic impacts. World Tourism Organization. https://www.unwto.org/tourism-covid-19


Este artículo fue producido en el marco del proyecto GreenStride (N.º 101182698), cofinanciado por el programa Erasmus+ Deporte de la Unión Europea. El contenido representa únicamente la opinión de sus autores. La Comisión Europea no acepta responsabilidad por el uso que pueda hacerse de la información que contiene.

© ABARKA ONGD, 2026. Libre para compartir y reproducir con fines educativos no comerciales con atribución.

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